Viendo hacia dentro del alma...
Ante la total ignominia a veces todos y cada uno de nosotros nos hemos visto "envueltos", nuestras acciones van y vienen y a veces al desacatar una norma, una ley ú otro tipo de formalidades caemos y entonces esas malas acciones quedan a la vista ... quizá ante los ojos inquisidores de los demás, es ahí justo cuando quisieramos que "nos tragara la tierra",y retomamos la ya tan "choteada" frace: quien este libre de pecado, que tire la primer piedra... la decimos, en un intento por demás penoso, como si quisieramos defendernos como gatos boca arriba...
Así es; ¿Quien no ha pasado por algo semejante?, sin embargo dada la gran soberbia innata propia del ser humano, pocas veces reconocemos que no somos perfectos, por el contrario nos sentimos muchas veces superiores a cualquiera y otras tantas veces inferiores a otros... pero sin aceptar que tenemos y podemos desarrollar las mismas cualidades y defectos, esas virtudes y toda la gran mayoría de vicios y alimentos del ego. y que nos sirven bien para desarrollar nuestro lado humano a la vez que el inhumano.
La idea pudiera mostrarsenos compleja, absurda y poco ortodoxa, pero la necesidad de entender el porque de sentir necesidades de realizar acciones que van en contra de las normas establecidas, contra los principios morales, contra la ética y en ocasiones contra las leyes divinas, pese a saber consciente o inconscientemente que dichas acciones están mal nos debería impulsar a no pasarla por alto y hacer reflexción a cada momento de nuestra furtiva vida ... la pregunta es; ¿ vale la pena?... ¿cometer acciones buenas ó inclinarse por lo malo?, sin embargo, la realidad de las cosas es que muchas veces lo que es malo para unos, para otros es "bueno", manejamos las cosas al antojo y conveniencia de nuestros propios intereses... lo peor de todo esto pudiera ser, justo cuando las cosa malas se realizan en complicidad con otros(as), pues ahí no vasta con tener las buena intenciones... reza un viejo y conocido dicho popular: tanto peca el que mata a la vaca, como el que le jala la pata... hagamos pues... Pero de Corazón! siempre ó cada vez que se pueda (ojalá constantemente), acciones que nos enaltezcan y que alimenten nuestra alma de orgullo ... no de ese orgullo soberbio y dañino que lacera la conciencia, si no de aquel que provoca la sencillez y la modestia.
Por: Candelario Edel Juárez Dorantes.
