lunes, 21 de julio de 2008

...quien tiene la razón...

Lenguas…

La forma de expresarse de aquí y de allá, a veces levanta enormes obstáculos entre un mismo pueblo… pese a que vivimos inmersos en una sociedad cambiante llena de barbarismos, dejes ó dejos propios de cada región, necesariamente debe haber lógica y congruencia en lo que se quiere decir, de otro modo la comunicación se hace difícil o peor aun… imposible.
Sin embargo la capacidad del ser humano de “adaptarse” a los cambios, a los usos y costumbres de otras regiones, otros pueblos y otras formas de expresión, es casi prodigiosa…

Vienen a mi mente recuerdos de hace algunos años cuando recién llegué a Yucatán, me topé con muchas palabras y frases propias de esta región, pero que en esos momentos me parecieron nuevas… algunas chuscas otras muy interesantes y que tienen su origen en la lengua maya. En Yucatán la lengua maya está aun presente en casi todos los ámbitos de la sociedad… se entremezclan entre si “la maya” y el castellano, dando origen a una forma de expresión similar al spanglish. Pero lo más sobresaliente es “el acento” que caracteriza a los yucatecos vayan a donde vayan.

En una ocasión tuvimos (un amigo yucateco y yo), acalorada discusión por el significado de algunas palabras, principalmente aquellas palabras eran nombres propios para llamar o designar a determinado fruto o animal; aunque también discutíamos por otro tipo de significados, así por ejemplo:

Yo afirmaba que… tanto el, como la mayoría de los yucatecos estaban en un error al llamarle mestizos a la gente que provenía de algún pueblo, pues mestizos somos todos… entiéndase como mestizaje al resultado de dos o más razas… y pues se supone que no existe una raza totalmente “pura”… mi amigo aseguraba que tampoco era porque provinieran de algún pueblo, si no porque su forma de vestir y su incapacidad para hablar el castellano los caracterizaba. Sacar de esta idea a mi amigo fue imposible, así como lograr que aceptara que los nombres usados para llamarle a algunas cosas allá en el estado de Chiapas, eran correctas… el aseguraba que la forma yucateca era lo único correcto. Por ejemplo:

A lo que los chiapanecos llamamos jocote, los yucatecos le llaman ciruela.

A la llovizna le llaman llovizno.

A las espinas y al aguate le llaman espino.

A los “turipaches”, lagartijas, cuijas, salamandras, etc. etc.… le llaman lagartijos.

A las iguanas le llaman iguanos.

A las naranjas le llaman chinas.

A los cupapés le llaman siricotes.

A la lumbre le llaman candela.

A las banquetas le llaman escarpa.

Envés de decir adelante, dicen alante.

Por decir aun no, dicen todavía.

Al coyol le llaman cocoyol.

Envés de decir no lo encuentro, dicen no lo busco.

Al hecho de ver la T.V. le llaman gustar.

A acomodar u ordenar las cosas, le llaman escorar.

Al morral o morraleta, le llaman sabucán.

A la milpa le llaman elote. (También a la mazorca).

En fin… la lista de las diferencias es larguísima, sin embargo después de tantos años aquí, no doy por correctas dichas expresiones, pero las acepto, puesto que es lo que caracteriza a la gente de esta región. Así como también en otras partes del país y dentro de un mismo estado la forma de llamarle a las cosas es diferente. Lo importante es entender y darse a entender, conocer un poco de aquí, de allá, no cerrarse o negarse a aceptar esas otras formas de expresión.
La conclusión de la discusión entre mi amigo y yo fue; que para tratar de disuadirlo le dije:

“las palabras que ustedes usan y las que nosotros usamos tienen un mismo origen… nos las trajeron los españoles y el uso que le hemos dado en las distintas partes del país es responsabilidad de la gente de esas regiones… para salir de dudas de quien tiene la razón, apeguémonos a lo que diga el diccionario de la real academia… cuando conquistaron América los españoles enseñaron tanto aquí, como en Chiapas... y en otros lugares…lo mismo…”
A eso el me respondió:

“si pero cuando pasaron por aquí acababan de desembarcar… cuando llegaron por allá… andaban borrachos o ya les había hecho efecto las fiebres causadas por los piquetes de los moscos… y demás bichos de la selva… ya no sabían como llamarle a algunas cosas e inventaron otras palabras”

… luego nos reímos y pues a mi no me quedó más remedio que… cambiar de tema…

Pero la diversidad de formas de llamarle a las cosas, a las frutas, a los animales, a las plantas, etc. etc. Es apasionante cuando uno se da cuenta de lo útil que puede llegar a ser…

3 comentarios:

Unknown dijo...

Cande:
Buen blog, que muestra nuestra nuestra cultura y nuestros regionalismos y ese folclor del chiapaneco que donde quiera que esta la defiende.
Suerte con tus post, y pues, sigue con ese animo de conocer más de Yucatán y de mostrarnos lo diverso que somos en este mundo.
Un abrazo desde tus tierras del sur.

Fer Ledesma D dijo...

Cande:
Lei tu mensaje y eso nos anima a postear más cosas. Recibe un abrazo desde aca, desde el sur. Y pues, de igual forma, continua con ese gran esfuerzo de mostrarnos un estado como Yucatán, sin olvidar que sos chiapaneco.
Va.Un abrazo y estare pendiente de los que postes.
Saludos desde el Jobo.
El Sur Piensa.

cande dijo...

ok. gracias por sus coomentarios...!

son bienvenidos...

por aquí ó en los otros los espero...cuando puedan y gusten hacerlo...trataré de corresponder igual ...

ya saben...

se hace lo que se puede...